Con respecto al nuevo Rol del Docente y su formación inicial, se podría partir por lo planteado por Valdivieso (2010) quien alega que actualmente el sistema educativo le exige al docente nuevos enfoques en su desempeño pedagógico; ya que, no es posible que el educador hoy en día siga utilizando las mismas metodologías para impartir sus clases presenciales, partiendo de que en la enseñanza se centra todo el desarrollo en el docente (Transmisor) y que el estudiante es un simple observador (receptor).
Por lo tanto, el sistema educativo requiere que el docente desarrolle un nuevo cambio de enseñar y aprender, de adaptarse a nuevas técnicas y a los nuevos recursos que proporcionan las TIC para la enseñanza – aprendizaje, puesto que, el estudiante en vez de convertirse en un memorizador de contenidos, debe aprender a aprender y el docente dejaría de ser un transmisor de conocimientos para pasar a ser un Facilitador del Proceso de Aprendizaje.
Según Levy – Levoyer (1997) determina que existen tres (3) maneras para adquirir y desarrollar las competencias como profesionales en la docencia, que son:
- En la formación previa, antes de la vida activa y fuera del contexto del trabajo.
- A través de cursos de formación continua, durante la vida activa.
- Por el ejercicio mismo de una actividad profesional, mediante la vida activa.
En relación a esta ultima, la Autora argumenta, que las experiencias adquiridas en el día a día, el enfrentamiento a distintos problemas encontrados, aportan realmente competencias, que ni la enseñanza misma seria capaz de proporcionar.
Por su parte, Tobón (2006) considera que la formación inicial del docente en la educación debe estar basada en competencias, ya que establece una serie de cambio y transformaciones en la educación, en los que se determina pretender orientar la formación de los seres humanos hacia el desempeño eficaz en los diversos contextos, y esto requiere hacer del estudiante un protagonista de su vida y de su proceso de aprendizaje, a partir del desarrollo y fortalecimiento de sus habilidades, conocimiento y regulación de sus procesos afectivos y motivacionales.
Las competencias, entonces, significan calidad e idoneidad en el desempeño, protagonismo de los estudiantes, orientación de la enseñanza a partir de los procesos de aprendizaje y contextualización de la formación.
Por otro lado, el Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente (2000) determina en su Titulo II, capitulo I, en su articulo 6, sobre los deberes del personal docente, se determina que el mismo debe cumplir su rol, de acuerdo a su ética profesional y moral; cumpliendo con las actividades establecidas planteado en los planes de estudio, planificar, Cumplir con las disposiciones de carácter pedagógico, entre otros.
Con respecto al Capitulo V, entre sus artículos 139 - 140, plantea que el docente debe actualizar sus conocimientos, la especialización de las funciones, el mejoramiento profesional y el perfeccionamiento, tienen carácter obligatorio y al mismo tiempo constituyen un derecho para todos. Asimismo, se establecerán programas permanentes de actualización de conocimientos, perfeccionamiento y especialización de los profesionales de la docencia con el fin de prepararlos suficientemente, en función del mejoramiento cualitativo de la educación.
Dentro de otro Contexto, la autora Diaz Barriga (2003) establece tres (3) momentos en que se deben cumplir estas competencias dentro de una clase, determinándolos como estrategias de enseñanza, en la que pueden incluirse:
- Antes o Inicio (preinstruccionales), permite preparar y alertar al estudiante a que y como se va aprender, ubicándose en el contexto del contenido a desarrollarse.
- Durante o Desarrollo (coinstruccionales), apoyan los contenidos curriculares durante el proceso mismo de enseñanza o de la lectura del texto de enseñanza.
- Después o cierre (posinstruccionales), se presentan después del contenido que se ha de aprender y permiten al alumno formar una visión sintetizada, integradora e incluso critica del material.
Estos momentos primeramente, deben estar anteriormente planificados antes de ejecutarse, y estar basado en un determinado tiempo y de acuerdo al nivel en el que se va a ejecutar, sin obviar que las actividades deben despertar en el estudiante su atención o simplemente los momentos se basaran solo en un inicio y en un cierre, ya que el desarrollo no llamara la atención del educando.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
- DÍAZ B. Y HERNÁNDEZ R.(1999). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. McGraw Hill, México.
- TEJADA Y NAVIO (2005).El desarrollo y la gestión de competencias profesionales: una mirada desde la formación. Grupo CIFO. Universidad Autónoma de Barcelona, España. Articulo encontrado en: http://www.rieoei.org/deloslectores/1089Tejada.pdf
- LEVI-LEBOYER (1997). La gestión de las competencias, Barcelona, Ediciones Gestión 2000.
- Reglamento del Ejercicio de la Profesión Docente (2000). Decreto N° 1.011 de fecha 4 de Octubre de 2000, Gaceta Oficial N° 5.49
- TOBÓN, S. (2006). Aspectos básicos de la formación basada en competencias. Talca: Proyecto Mesesup. Articulo encontrado en: http://www.uv.mx/facpsi/proyectoaula/documents/Lectura5.pdf
- VALDIVIEZO; P. (2010). El docente en la nueva era de la información. Universidad Técnica Particular de Loja.



